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AP
"Los organismos deberán enviar veedores solamente cuando se restablezca la titularidad del poder ejecutivo para el presidente constitucional de la república José Manuel Zelaya", dice embajador.
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Pablo Calvi
Nueva York, Estados Unidos
El derrocado presidente hondureño José Manuel Zelaya viajará a Quito este lunes en donde se propone volver a solicitar apoyo a los líderes sudamericanos reunidos en la cumbre de UNASUR. Así se lo confirmó a Terra Magazine el embajador hondureño ante las Naciones Unidas y amigo personal de Zelaya, Jorge Arturo Reina.
"El presidente irá la reunión de UNASUR, a la toma de posesión del presidente Correa el martes y finalmente a la reunión del Grupo de Río, a donde fue invitado por el presidente Lula da Silva para completar su visita por Sudamérica", dijo el funcionario.
De acuerdo con Reina, el objetivo de Zelaya este lunes será "que UNASUR conozca completamente y en detalle todo el planteamiento que el presidente hace en relación con la ilegalidad del golpe de estado" que lo derrocó el pasado 28 de junio.
En línea con las declaraciones de apoyo que UNASUR le ofreciera a Zelaya el 20 de julio en Chile, "Zelaya concuerda con que un nuevo proceso electoral sin reestablecer la legalidad constitucional de Honduras ilegitimaría al nuevo proceso electoral, es decir, prolongaría los vicios de ilegitimidad del grupo golpista al próximo proceso electoral", argumentó Reina.
El funcionario pidió además que ni las Naciones Unidas ni la OEA envien observadores a ningún proceso electoral que se realice en Honduras bajo la conducción del gobierno golpista. "Los organismos deberán enviar veedores solamente cuando se reestablezca la titularidad del poder ejecutivo para el presidente constitucional de la república José Manuel Zelaya", dijo.
Aunque el tema hondureño será parte de la agenda de los presidentes sudamericanos este lunes en la cumbre de UNASUR, el eje principal de la reunión estará marcado por el aumento de la presencia militar estadounidense en la región, a partir del tratado que Colombia y los Estados Unidos firmarán en los próximos días, y que le dará a la primera potencia mundial la posibilidad de utilizar siete bases militares colombianas.
"El aumento de la presencia militar en Colombia no nos es indiferente", agregó el diplomático hondureño. "Yo creo que Estados Unidos está dando los últimos pasos de fuerza con los que cree que puede contener los procesos de cambio, pero no es así como los va a contener", señaló. "Abrir bases militares en América Latina va a generar otro conflicto que podría enfrentar a la región con los Estados Unidos. El error de mover tropas hacia una región que está en cambios democráticos pacíficos es un error que va a tener un precio", dijo.
Terra Magazine